Principios y Fundamentos Institucionales

El proceso de crecimiento de las personas tiene que ser un desarrollo simultáneo de tres dimensiones fundamentales del ser humano: necesidades, potencialidades y aprenderes; es decir el ser, el saber y el saber hacer.
La formación del estudiante consistirá en ayudar a satisfacer la necesidades vitales, una de ellas “el conocimiento’ que le permite avanzar en la cualificación del desarrollo humano y a resolver problemas que se le presentan en el campo del actuar humano. Será, además una educación que propicie el perfeccionamiento de sus potencialidades o competencias que le concedan el poder de actuar en contexto, elegir y amar, al mismo tiempo que explore su dotación natural, cultural, individual y colectiva con predisposición para la ciencia, el arte, la tecnología y las humanidades.
Además, el aprendizaje se consolida en una persona cuando esta es capaz de crear y utilizar información “para enfrentarse a situaciones y problemas nuevos”.
“Aprender” significa desarrollar “capacidades vitales” que ayuden a ser competente y a crecer a las personas y sus comunidades, todo ello teniendo en cuenta cinco procesos de desarrollo humano cuales son: dimensión corporal o biofísica, dimensión comunicativa, dimensión cognitiva, dimensión valorativa y dimensión estética.
El proyecto educativo institucional ofrece a los estudiantes una formación integral, que les permite adquirir principios y destrezas propias, encausándolos a descubrir sus aptitudes y habilidades, las cuales tendrá que manejar en situaciones de mercado laboral o en sus estudios superiores. Dado que la institución pretende formar una persona libre pero responsable, y demócrata, teniendo como base el respeto, la convivencia armónica y la tolerancia como elementos indispensables en el desarrollo social. Se orienta teniendo en cuenta los siguientes principios.